Si el Instituto Federal Electoral (hoy INE) fue el exitoso producto de añejas demandas de los mexicanos para que se respetara el voto, el nacimiento en 2003 del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (hoy INAI) pareció confirmar que con la alternancia partidista en el poder Ejecutivo el destino de México como democracia funcional estaba pavimentado, y que esa marcha no se detendría ni daría reversa. Pero 20 años después, ¿quién salva al INAI de una involución promovida por esa misma institución?…
INAI: traición a la institución – Salvador Camarena
