Las elecciones de este domingo suponían una prueba de resistencia para la oposición. Ante el empuje de Morena, el partido oficialista, el PRI, el PAN y el PRD volvían a presentarse juntos en cuatro de los seis estados en disputa. El balance ha sido una sonora derrota en los dos territorios donde cada uno se presentaba por separado, Quintana Roo y Oaxaca, mientras que han ganado otros dos en los que competían juntos.
Las victorias del PAN y el PRI en Aguascalientes y Durango dan un respiro a la alianza opositora
