Si a alguien debiera exigírsele con mayor rigor que cumplan con los mandatos de la Constitución, es a los funcionarios públicos. Sobre todo a los que encabezan los gobiernos. No solamente por su amplio poder de decisión sobre la administración de las tareas públicas o por su holgada disposición para acordar el destino de los recursos públicos, sino también, y sobre todo, por su vasta capacidad de influencia política en todos los niveles de la vida en sociedad.
¿Los servidores públicos están obligados a obedecer la Constitución? – Felipe de la Mata Pizaña
