Las nuevas tecnologías y quienes saben manejarlas presentan después de cada elección un detallado paisaje del voto por ciudades, barrios, calles, tan exhaustivo que casi asusta. Es interesante, de igual modo, conocer las preferencias electorales de las mujeres, los jóvenes, la población agrícola o la industrial. Cuando las mujeres conquistaron su derecho a votar en España, allá por 1933, los debates en el Congreso fueron tenaces y una parte de la izquierda se opuso por temor a que aquellos nuevos votos estuvieran pastoreados desde las iglesias, esto es, que a las electoras las asesoraran los curas y dieran su apoyo a la derecha.
¿Votan en libertad los presos?
