Haberle dado una salida pacífica y democrática al fraude en la elección de 1988, por la caída del sistema de conteo de votos, evitó que hubiera represión y una gran masacre, afirmó el excandidato presidencial, Cuauhtémoc Cárdenas.
En la presentación del libro Las heridas (Espasa) sobre la elección de ese año, de Felipe de la Mata Pizaña, magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y articulista de EL UNIVERSAL, el ingeniero Cárdenas comentó que en los últimos capítulos se narran las marchas y concentraciones en el Zócalo capitalino para defender los votos para la izquierda.
