El debate sobre la prisión preventiva es vasto; la tensión entre esta medida y la presunción de inocencia es clara. La prisión preventiva significa privar a una persona de su libertad previo a que se determine su en un juicio. La presunción de inocencia requiere que se trate a las personas como inocentes mientras no se determine su culpabilidad. ¿Estamos frente a una pena anticipada? A nivel internacional se cuestiona su aplicación como regla general, en automático, frente a ciertos delitos. Se sostiene que debe proceder como último recurso, sólo cuando de las circunstancias particulares del caso, el juez —a través de una decisión razonada— determine que existen condiciones que pudieran entorpecer la investigación, que con tal medida se garantice la presencia del implicado y que se favorezca la protección de la sociedad y de las víctimas.
Dos años máximo – Norma Lucía Piña Hernández
