Suele criticarse a los integrantes del poder judicial por su mínima exposición mediática. Se dice que los jueces resuelven los juicios desde una torre de marfil, apartados de la realidad, con el deber de aplicar únicamente las leyes, como si los juicios fueran una abstracción de la vida cotidiana. Incluso, en la jerga legal, se hace diferencia entre la verdad legal y la verdad objetiva: lo que no existe en el expediente, no puede existir en la mente del juzgador.
El caníbal y la judicatura abierta – Ricardo Guzmán Wolffer
