La elección presidencial de 1988 le dejó a México un sistema político muy tenso. La izquierda partidista, electoralmente competitiva por primera vez en la historia, denunciaba fraude y exigía una reforma electoral profunda. Los legisladores priistas, aunque mayoritarios, estaban acorralados en los debates, mal vistos por la prensa y desprovistos de ideas. En ese momento entra, por la puerta grande de la Historia Patria, José Luis Lamadrid Sauza, mejor conocido como “el maestro Lama.” Parlamentario profesional y tribuno excepcional, fue varias veces diputado y senador. Constitucionalista de primera, había sido subsecretario de gobernación en la legendaria SEGOB de Jesús Reyes Heroles y artífice jurídico de la histórica reforma política de 1977.
El padre fundador olvidado (del INE) – Raudel Ávila
