El Tribunal Electoral federal (TEPJF) ha dado carpetazo al desvío de 250 millones de pesos en el que estuvo envuelto el exgobernador de Chihuahua César Duarte y la cúpula del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 2016. El máximo tribunal en materia electoral ha confirmado este miércoles una resolución adoptada por el INE el pasado 30 de marzo, en la que concluyó que no hay certeza de que los recursos malversados, una vez convertidos en dinero líquido, hubieran ido efectivamente a parar a las cuentas del partido o a sus campañas electorales. La sentencia del TEPJF, aprobada por una mayoría de cuatro votos contra dos, deja sin sanción uno de los mayores casos de corrupción política de los últimos tiempos: la Operación Safiro, un sofisticado mecanismo de desvío de recursos que involucró al Gobierno de Duarte, a líderes de la plana mayor del PRI —que entonces dirigía Manlio Fabio Beltrones— y a funcionarios de primer nivel de la Secretaría de Hacienda de Enrique Peña Nieto.
El Tribunal Electoral perdona al PRI por el desvío de 250 millones de pesos de la ‘Operación Safiro’
