Entre la potencia y la existencia – Juan Luis González Alcántara

A menudo resulta fácil caer en la tentación de concebir las cuestiones de justicia bajo un modelo monocromático, donde cada pregunta acepta una respuesta clara, contundente e irrefutable. Bajo esta premisa, pensamos, la resolución de cualquier controversia atiende a un criterio de justicia que debería resultar evidente en todo caso. Sin embargo, la impartición de justicia rara vez es la labor simple, directa y concreta que quisiéramos. Por el contrario, en un gran número de casos, la solución de un conflicto implica tomar en consideración un número potencialmente infinito de cuestiones distintas que lo matizan y le dan forma, y las respuestas a estas cuestiones tienen el potencial de modificar radicalmente el resultado. Este ejercicio se complica aún más cuando admitimos que, muy a menudo, estas cuestiones no admiten respuestas directas y tajantes, sino que contienen a su vez una gama casi infinita de posibilidades entre las cuales se vuelve necesario elegir.

Ver nota completa