Mi historia en la UNAM comenzó cuando entré al Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Sur en el 2011; con esto me convertía en la segunda persona en mi familia, seguido de mi hermano mayor, en estudiar ahí. Y, a decir verdad, fue la primera vez que me sentí dentro de una escuela gracias a la libertad, a la forma de enseñar y a la cantidad de recursos y oportunidades que desde un principio me ofreció la UNAM. Desde aquel momento supe que me encontraba a donde pertenecía y quise siempre esforzarme para lograr sobresalir.
También fue en esta etapa de mi vida donde viví aventuras inigualables y conocí a mis mejores amigos, a quienes hoy en día sigo frecuentando, lo cual es un claro ejemplo de que la Universidad no sólo te da herramientas para superarte académicamente, sino que también te ofrece experiencias y amistades invaluables.
