La primera vez que Tomás López escuchó el nombre era casi un niño. Un abogado había llegado a su comunidad, Santiago Nuyoo, en la región mixteca de Oaxaca, para apoyarlos en los conflictos por la tierra: era Hugo Aguilar. Así lo conocieron también Joaquín Galván y Yásnaya Aguilar en San Pedro y San Pablo Ayutla. En 1997 ayudó a defender allí a dos maestros perseguidos, asesoraba en conflictos agrarios, salía en defensa de los comuneros.
Un abogado mixteco en la cumbre de la Suprema Corte: las tres vidas de Hugo Aguilar
