«El sistema electoral mexicano es de farsantes» y contiene «mezclas ridículas» que deben ser corregidas: así, lapidario, Pablo Gómez se refiere a la necesidad de refundar un sistema e instituciones a las que considera agotadas, cooptadas por camarillas políticas, repleto de inconsistencias y hasta con deformaciones autoritarias.
Una farsa, el sistema electoral, dice Pablo Gómez: «Los órganos se repartían en los partidos»
Pablo Gómez - Foto: Araceli López
