Durante décadas, las y los ciudadanos nos hemos acostumbrado a votar con taches o marcas y a ver los emblemas de los partidos políticos junto a los nombres de los candidatos en la boleta.
Sin embargo, la manera de votar en la elección judicial que tendrá lugar el 1 de junio será distinta, la boleta no está diseñada para tachar, sino para asentar números. Tampoco habrá emblemas de los partidos; los ciudadanos solamente verán una lista continua de nombres de candidatos divididos por género.
